Los productos milagro son artículos en cuya publicidad se ostentan de tener cualidades preventivas, terapéuticas y hasta curativas, las cuales no han sido comprobadas, y que lo mismo se publicitan para tratar desde cuestiones estéticas hasta problemas de salud como la obesidad, la diabetes o la depresión, entre muchísimas otras. Durante mucho tiempo se ha advertido de los riesgos que estos productos pueden causar a los usuarios, pero las autoridades aseguraban estar atadas de manos al no contar con una legislación que las respaldara.
Finalmente, este año el presidente Felipe Calderón anunció el reforzamiento de la regulación en materia de publicidad engañosa, de manera que ahora sí podrá prohibirse. “Todos los productos que se anuncien con características de salud —es decir, que curan algo— requerirán forzosamente, y los medios de comunicación tendrán que solicitarlo, el registro sanitario”, señaló el secretario de Salud, Salomón Chertorivski, días después del anuncio hecho por Calderón.
Explicó que si la Cofepris detecta un anuncio que no tendría que estar publicitándose, le avisará al medio de comunicación para que éste lo retire en 24 horas. Además existirá un sistema mucho más amplio de multas que puede llegar hasta 16 mil veces el salario mínimo vigente, es decir, alrededor de 960 mil pesos.
Acciones Sin embargo, mientras esta reglamentación entra en vigor las autoridades federales han intensificado los decomisos de este tipo de productos, los cuales en los últimos meses han sido mucho mayores que los logrados en toda la administración. De esta manera, en cuatro meses se han asegurado 80 mil productos, cifra que contrasta con lo que había decomisado todo el sexenio: 250 mil productos.
Chertorivski explicó, en este sentido, que en 2011 Se empezó a verificar a las cuatro principales compañías que se dedican a comercializar esos productos. El funcionario anunció que los decomisos continuarán; sin embargo, con las modificaciones legislativas ahora se contará con “una herramienta mucho más eficaz y poderosa que va a permitir que no se difunda publicidad que viole la norma, pero si esto sucede, podremos sacarla más rápidamente del mercado”. Sin la nueva legislación, ejemplificó, las autoridades se tardaban entre diez y 15 días para sacar del aire una publicidad engañosa, ahora se tendrá la posibilidad de hacerlo en 24 horas. Abundó que las multas se incrementaron 400 por ciento, lo que permitirá responder en lo normativo con mejores herramientas para terminar con esta “comercialización fraudulenta”. La última incautación se dio a conocer este fin de semana, cuando la Cofepris aseguró cuatro mil 453 piezas de los denominados productos milagro, además de impresos publicitarios que incumplían con la legislación sanitaria en tiendas Sanboms, WalMart y Nutrisa del Distrito Federal.
Fuente: Rosalía Servín Magaña, El Financiero